lunes, 29 de agosto de 2016

Las mujeres en la ciencia // Presentación de la revista N°8 de El Género en Plural


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Con más de cuatro años de vida, la revista El Género en Plural presenta su nueva edición enfocada en una temática que nos toca muy de cerca: las mujeres en la ciencia. Este octavo número propone pensar desde distintos puntos de vista, el lugar que ocupan las investigadoras y visibilizar las temáticas de género que cobran fuerza en el ámbito de lo científico.
Las cifras que demuestran el protagonismo de las mujeres argentinas en la ciencia son contundentes. Entre 2003 y 2014 el número de investigadoras en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) pasó de 1.625 a 4.410, y en la actualidad constituyen el 52 por ciento del total de los investigadores. A su vez, la cantidad de becarias aumentó de 1.342 a 5.715 durante el mismo período y representan el 60 por ciento del total de becarios del organismo.
Desde ese lugar, el contenido de la revista N°8 se desarrolla a partir de un informe sobre lo que fue el Tercer Encuentro de Investigaciones sobre Problemáticas de Género del Litoral, una entrevista en profundidad a una gran investigadora de la frontera Ana Camblong y más información para compartir y reflexionar.

En ese sentido vale retomar un fragmento de la editorial: “Cada mujer desde su experiencia vital resiste, lucha, aporta y transforma la realidad en que vive. Todas somos importantes y hacemos historia. Por lo que Interesa en esta oportunidad recuperar el papel de las mujeres en las ciencias. Lo hacemos presentando diversas experiencias, a fin de motivar reflexiones y revisiones, sobre todo pensando en la importancia de avanzar en la igualdad de género en la construcción y consolidación de una sociedad cada vez más democrática”.  

jueves, 11 de febrero de 2016

Dora Barrancos: “Las mujeres han sido grandes contribuidoras de la ciencia a lo largo de los tiempos”

Por Alexis Rasftopolo y Ana Espinoza1
Intelectual de larga trayectoria, Dora Beatriz Barrancos es historiadora, socióloga y directora por Ciencias Sociales y Humanidades del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Además, es una luchadora permanente en torno a las cuestiones de género. En esta entrevista2, realizada para La calaca y El género en plural, ofrece un breve análisis respecto del lugar de las mujeres en el plano de las ciencias en la Argentina.
 
¿Cuál es el lugar que tiene la mujer en el ámbito de la ciencia en el país?

La verdad es que la Argentina está en este momento muy bien situada en lo que sería la situación de las mujeres en la ciencia en el mundo.
En cambio, la situación de las europeas en la ciencia no es tan buena como la que vivimos las mujeres en América Latina. Y, dentro de América Latina, la Argentina en este momento está ocupando un lugar excepcional, considerando la situación global con relación a la dimensión de las diferentes ciencias.
Nos pone muy contentas que, en nuestro país, el número de mujeres en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) ha aumentado extraordinariamente en esta década. Hoy día hay 52% de mujeres; es decir que de cada 100 investigadores en el Conicet -que es la institución que hegemoniza el desarrollo de la ciencia en la Argentina- 52 son mujeres. Es un dato excepcional, insisto, si se consideran otros países de América Latina y el mundo. Por ahí Perú está bien, Venezuela también está bastante bien localizado; pero esto considerando además los países de Europa, Estados Unidos o Canadá. Es decir, no hay una tasa semejante a la nuestra.
Ahora bien, que seamos muchas mujeres en el Conicet no quiere decir que estemos en los lugares más encumbrados. Todavía hay mucho que hacer porque la mayoría de la población femenina se sitúa en los niveles más bajos; es decir en los primeros niveles, y comienzan a ralear en los dos últimos niveles.
De todas maneras se ha avanzado mucho. Hay un nivel muy alto en el Conicet que se llama nivel superior que, hace 10 años atrás, tenía 9%, 10% de mujeres, una verdadera pobreza, teniendo en cuenta las contribuciones que las mujeres estaban ya haciendo a la ciencia en el país. Hoy día la situación ha mejorado mucho, pero no nos satisface. Actualmente hay 25% de mujeres en el rango superior, quiere decir que se ha andado un camino interesante, pero necesitamos en los próximos años que haya, por lo menos, la misma cantidad de mujeres que de varones en esos tramos superiores del sistema científico.

Esta mayor afluencia de investigadoras, becarias, que se dedican al plano de la ciencia y que están teniendo su lugar allí se debe a múltiples factores, seguramente. Pero, de alguna manera, contrasta esto con ciertas expresiones más explícitas o implícitas de machismo esgrimidas recientemente por parte de cientistas y que no tienen ningún basamento científico…

Si…, tienen prenociones. Hay un sistema de conceptualización arcaico, que no se compadece con los avances que ha habido en la sociedad. Entonces, lo que decís es muy interesante porque en realidad las mujeres han sido grandes contribuidoras de la ciencia a lo largo de los tiempos, sin reconocimiento.
Hay que pensar que la mayor incorporación de mujeres a las diversas disciplinas científicas en nuestro país tiene muchísimo que ver con la enorme presión que han hecho las mujeres para sostener carreras universitarias, y luego para hacer doctorados. Entonces, se trata de una muy importante presión. Y, desde luego, en el nivel de becas hay todavía más que el 52% de mujeres, allí todavía es más elevado el número de mujeres.
Las universidades en estos momentos están altamente feminizadas. Hay carreras que se han feminizado muchísimo, la carrera de medicina, por ejemplo, que ya está teniendo casi 60% de mujeres en algunos lugares. También las llamadas ciencias exactas y naturales, allí las biólogas son un contingente importantísimo hoy día. Dentro de química, también, hay muchas mujeres.
En relación a esto, yo diría que la carrera menos apegada a la equidad, por lo menos en la recepción de mujeres, siguen siendo las ingenierías -menos ingeniería en alimentos que tiene muchas mujeres-. Pero las ingenierías duras, digamos, la carrera de ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, sigue siendo bastante esquiva para las mujeres. Pero bueno, esperemos que allí haya también transformaciones, eso tiene que ver mucho con el mercado laboral, con las expectativas del mercado laboral que favorecen muchísimo a los varones.
Y como decís, ni los científicos más interesantes, inclusive algún premio nobel, dejan de tener una marca patriarcal y exhiben, a veces, unas manifestaciones completamente groseras como ha ocurrido con el premio nobel de medicina, Tim Hunt, que ha dicho que las mujeres incomodan en los laboratorios, y lo ha dicho de una manera muy grosera… Son manifestaciones indignas incluso para la condición humana en general. Es decir, afrentan a la condición humana y va mucho más allá de ser una afrenta a la condición solamente de las mujeres. 
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1 Licenciadxs en comunicación social por la Universidad Nacional de Misiones y la Universidad Nacional de La Plata respectivamente. 
2 La entrevista fue realizada en la ciudad de Córdoba, en el marco de las VI Jornadas de Trabajo de Becarios e Investigadores del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad CIECS (CONICET y UNC), durante los días 17, 18 y 19 de junio pasado. La misma fue difundida en primera instancia en el programa radial con perspectiva de género La calaca, emitido todos los miércoles a las 21hs por LT17 Radio Provincia de Misiones, bajo la conducción de Gabriela Ayala, Ana Espinoza y Paola Torres. 
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ANEXO 
Análisis de NI UNA MENOS según Barrancos
 
En otro orden de consideraciones, pero no escindido de esta cuestión del respeto hacia la condición humana y hacia una mayor equidad de género, a tu criterio ¿cuál ha sido la repercusión que ha dejado la multitudinaria manifestación en todo el país del 3 de junio?
Creo que la manifestación del 3 de junio es una verdadera inflexión. Estoy completamente segura que se proyecta el 3 de junio, sobre todo a algunas instituciones fundamentales de la nación, el poder judicial sobre todo que es el poder que ha estado más en rémora, que tiene mayores problemas en, justamente, cumplir con la ley. Nosotros tenemos en la Argentina un conjunto de leyes muy importantes en orden a garantizar los derechos de las mujeres; voy a recordar la 26.485 que es la ley madre para erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres.
Tenemos también una modificación del Código Penal, reciente digamos, en los últimos años, que establece inclusive la figura del feminicidio, no la nombra como tal, pero se agravan completamente las penas; es decir, es prisión perpetua para quien ultimare a la compañera, la cónyuge, la ex cónyuge… Es decir, razones de género que llevan al homicidio entonces se llaman femicidios, feminicidio es el nombre más correcto, y nuestra ley penal se ha puesto a la altura de estas circunstancias.
Pero en realidad sabemos que el poder judicial, los intérpretes del poder judicial, los magistrados del poder judicial, jueces, etcétera, tienen bastantes dificultades para ponerse la ley en la piel. Y hay que ponerse la ley en la piel.
Yo creo que después del 3 de junio muchos magistrados, magistradas también, se han interpelado fuertemente acerca de cómo debe cumplirse la ley. Creo que el 3 de junio además abrió un cauce muy interesante, creo que de gran significado para las propias mujeres, porque se trata, en primer lugar, de la resistencia activa de las propias mujeres. Allí todas nosotras pensamos que hay un núcleo fundamental para que se decentice definitivamente esta sociedad, que elimine la violencia de género.
También creo que ha sido un recado general para todos los varones (no obstante debemos decir también que hubo muchos varones acompañando esta marcha), y ha significado una oportunidad de profunda reflexión para muchos varones.
Pero esperamos que sean las instituciones, el poder judicial en primer lugar, el que haya sido fuertemente interrogado. Y también las propias mujeres.
Creo que esto va a posibilitar una emulación, muchas mujeres van a imitarse por aquella extraordinaria movilización del 3 de junio.



viernes, 17 de julio de 2015

Retratos de partos en libertad*

Cuando vi sus fotografías por primera vez me sentí conmovida ante la belleza captada en un momento único e irrepetible. Puro amor. Eso es lo que se refleja en los rostros, las poses, los gestos, los cuerpos. Mujeres en estado de ebullición. La vida que se asoma. El nacimiento que fluye. La emoción a flor de piel. Abrazos y besos cargados de fuerza. Llantos de alegría. Recibimientos. El primer asomo al mundo. La lente de Natalia Roca logra retratar la felicidad de parir en libertad, sin miedos. Ante la pregunta de cómo se define, la fotógrafa nacida en abril de 1976, prefiere utilizar las palabras: inquieta, apasionada, optimista. A través de su mirada sensible, ya ha registrado cuatro alumbramientos en hospitales y diez en domicilios. Además, ella y su pareja decidieron recibir a dos de sus hijos en su propio hogar. En una entrevista para El Género en Plural, advierte que “la violencia obstétrica en Argentina está naturalizada en las instituciones hospitalarias” y reclama la reglamentación y aplicación efectiva de la ley 25.929 de parto y nacimiento respetado.
¿Por qué elegiste la fotografía?
La fotografía me eligió a mí. Y fue un enamoramiento sin mucha sazón al comienzo, principalmente empecé a fotografiar porque necesitaba trabajar. Luego descubrí que me interesaba un as- pecto de la fotografía, aquel relacionado al registro documental, donde plasmaba un mensaje, lo que yo interpretaba del tema elegido. Donde podía comunicarme, allí siento que yo comencé a elegir la fotografía.
¿Cómo fue tu camino con la profesión?
Desde chica me vinculé a experiencias artísticas, dibujo, cerámica, pintura. Estudié diseño industrial sólo para darme cuenta que lo que me interesaba real- mente era el arte; así hice 4 años de artes plásticas, orientándome a la escultura y antes de terminar la carrera comencé mi caminito en la fotografía. Hace ya 14 años que trabajo y vivo de ésta profesión que amo.
¿Cuál es tu búsqueda o tu mirada en lo que haces?
Tiene que ver con una perspectiva documental, tiene que ver principalmente con el mensaje; con la búsqueda de lo que quiero transmitir, mi postura respecto a cierto tema. Es un punto de vista desde el lenguaje fotográfico.
¿Por qué decidiste fotografiar los nacimientos en casas? ¿Cuándo y cómo comenzaste a hacerlo?
Esta inquietud surge a partir de mi experiencia como madre (3 partos: uno medicalizado y dos partos respetados en casa) y de mi lenguaje (la fotografía) y necesidad de transmitirlo. Tal vez porque foto- grafiar partos me recuerda a los propios: revivir una vez más la alegría de la vida, la alegría de parir en libertad, la fuerza de la cual somos capaces. Un parto respeta- do es un proceso liberador. El objetivo es visibilizar y difundir. Por- que se desconoce que es posible parir de otra manera. Se desconoce que puede ser una experiencia transformadora. Amorosa. Para cuestionar/reflexionar en torno al modo actual de atención en el parto don- de diariamente se reproducen practicas denominadas violencia obstétrica. Cada una de las fibras de mi ser indica que mi lugar en este mundo y que esta maravillosa profesión que he elegido, se completan cuando logro trasmitir en imágenes otra manera de parir y de nacer. Que es posible recuperar la memoria ancestral de nuestros cuerpos, que han sido solapados por esta cultura del objeto y de la medicalización. Que es posible parir rodeados de cariño, en nuestros entornos familiares, sin más que la oxitocina generada por nuestro propio organismo. Que el lugar más seguro es aquel en donde no sentimos miedo, ni desamparo. Don- de somos libres de movernos y libres de decidir. Este proyecto nace a raíz de mi interés en difundir que es posible otro paradigma en el parto y el nacimiento.
¿Cómo describís esos momentos? ¿Cómo es la experiencia de estar presente en un parto?
Estar en esos momentos es una experiencia de amor inigualable. Hay entrega, sensualidad, temores que son atravesados, acompañamiento, sabiduría femenina. Es poderoso. Se siente una energía vital que moviliza y es transformadora.

¿Sos madre? ¿Cómo fue parir?
Soy madre de tres niños. De mis tres hijos, el mayor nació en una clínica, él me enseño que en mis próximos partos debía buscar, intuitivamente supe que parir tenía que ser de otra manera. Los partos de mis siguientes hijos, mucho tiempo después, fueron en casa. Juntos con mi pareja tomamos esta maravillosa decisión. Nos informamos, muchísimo. Asistimos a re- uniones que nos empoderaron y tuvimos la enorme confianza de profesionales que nos acompañaron en éste proceso. Parir en casa responsablemente, siendo conscientes de cada etapa del proceso fue lo más maravilloso que nos pasó y literalmente nos cambió la vida, trajo un caudal de aprendizaje y de confianza en nosotros y en nuestras elecciones de vida.

¿Cuál es tu postura o tu análisis frente a la situación de parir hoy en Argentina?
La violencia obstétrica en Argentina está naturalizada en las instituciones hospitalarias bajo protocolos de rutina realmente innecesarios en embarazos de bajo riesgo. No solo a nivel institucional sino también culturalmente aceptamos estas prácticas violentas, entregamos nuestros cuerpos y con ello nuestro saber ancestral a la mira- da académica del saber médico; ignorando nuestras percepciones y necesidades más básicas. Somos atropelladas desde la ignorancia. La atención en el parto tiene que ver actualmente con un enfoque desde la enfermedad y no desde la salud; si queremos modificar este paradigma debemos dejar de ver a una embarazada como una enferma.
¿Qué reflexión harías sobre el parto respetado?
Mi reflexión apunta a que reconozcamos al parto respetado como un derecho, considero posible y además absolutamente necesario se implemente ésta práctica en hospitales públicos para que se garantice el derecho al parto respetado y el acceso gratuito al mismo. Además el reclamo principal tiene que ver con la reglamentación de la ley 25.929 (sancionada en el 2004) para que sea de efectiva aplicación en todos los hospitales públicos y clínicas privadas del país, para que todas las mujeres vivamos un parto respetado.
* La nota fue escrita por Ana Espinoza y publicada en la revista Nº6 de El Género en Plural. Agosto de 2014.

jueves, 26 de marzo de 2015

Adelanto del documental Las formas de nacer


El adelanto de "LAS FORMAS DE NACER. Historias de mujeres por el parto respetado" ya está disponible en la web. https://www.youtube.com/watch?v=ToohZYjWsYc
Se trata de un documental producido por la Cooperativa misionera de Comunicación Superficie con el apoyo del Centro de estudios y promoción de la equidad de género Flora Tristán de la Universidad Nacional de Misiones.
A partir de las historias de mujeres que sufrieron maltratos institucionales y pérdidas irreparables, el documental visibiliza la problemática de la violencia obstétrica. En el relato de las protagonistas, se manifiesta la lucha por el parto y el nacimiento respetado. Las experiencias expuestas proponen e invitan a reflexionar sobre otros modos o maneras de nacer. Al mismo tiempo, las leyes nacionales relacionadas a la temática, guían el relato otorgando sustento a las distintas voces. Desde una mirada sensible, la película brinda datos e información teniendo en cuenta que “para cambiar el mundo es preciso cambiar la forma de nacer”. 
LAS FORMAS DE NACER pretende convertirse en una herramienta comunicacional para difundir el derecho al parto y al nacimiento respetado. Desde nuestra mirada crítica y sensible, creemos que es necesario desnaturalizar la violencia obstétrica que se observa en la atención a las parturientas en los centros de salud, pero también dejar un mensaje de esperanza: otra forma más respetuosa y amorosa de parir es posible.

Para más información ingresar a la página del Facebook: https://www.facebook.com/lasformasdenacer
O escribir al correo lasformasdenacer@gmail.com
 

lunes, 23 de febrero de 2015

Aportes desde la universidad para la equidad de género

Celebrando el tercer año de la revista digital El género en plural, el presente número aborda la temática de la universidad y su compromiso con la equidad de género. Investigaciones, voluntariados en barrios, escuelas y otras instituciones, capacitaciones, proyectos de extensión, intervenciones y distintas actividades para seguir visibilizando y sensibilizando sobre la problemática de la violencia de género dentro y fuera de los muros de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
Dicho compromiso nace de "la misión y desafío de la educación universitaria de contribuir a la comprensión de las transformaciones sociales, produciendo conocimientos que den cuenta de las mismas, de modo crítico".

O ingresar a nuestra página del Facebook: El género en plural ///

jueves, 14 de agosto de 2014

Violencia obstétrica y parto respetado // Revista Nº 6 de El Género en Plural‏


// se agradece la difusión y circulación de este producto //

Voces y luchas por un parto respetado
Con la mirada puesta en la problemática de la violencia obstétrica y la necesidad del parto/nacimiento respetado, el Centro Flora Tristán presenta el número seis de la revista digital El Género en Plural.
En esta edición, se difunden dos artículos escritos por Paula Pisak y su madre Delia Albisser quienes en primera persona relatan el maltrato que sufrió Paula durante el parto que la dejó con una discapacidad auditiva y motriz. Ambas, cuentan el proceso de lucha y resistencia que llevan adelante en Misiones.
También, se publica una entrevista a Natalia Roca, fotógrafa especialista en nacimientos en casas. Además, se podrá encontrar información sobre legislación, y datos de organizaciones vinculadas a la temática.
La revista digital El Género en plural es una iniciativa de  quienes conformamos el Centro de Estudios y Promoción de la equidad de género Flora Tristán del Dpto de Trabajo Social de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones.
Constituye un espacio de divulgación a fin de provocar la reflexión e interpelar el sentido común. Pretende instalar temáticas  de genero (s) y derechos humanos (o sus violaciones), aquellas de larga data, sus manifestaciones contemporáneas y otras que incipientes van cobrando dimensión y sentido (como por ejemplo, las otras identidades sexuales) en clave local. 
Para más información escribir a: generoenplural@gmail.com.  También contactarse a la comunidad del Facebook: El Género en Plural. 

jueves, 20 de marzo de 2014

“Todavía la Justicia minimiza la denuncia de una mujer”

La periodista Mariana Carbajal acaba de publicar su último libro Maltratadas. En una entrevista con revista superficie y El Género en Plural, brinda detalles sobre el contenido, analiza la realidad mediática entorno a la temática de género y reflexiona sobre las políticas estatales para la protección de la vida de las mujeres en Argentina.

Por Ana Espinoza


Su pluma comenzó a escribir sobre aquellos temas que hasta el momento, no aparecían en la agenda mediática. Empezó a denunciar a través de las voces de mujeres invisibilizadas. Habló del aborto cuando muy pocos hablaban, de femicidios cuando todavía se nombraban como “crimenes pasionales”, y de políticas de género cuando aún no existía una Ley. Mariana Carbajal se convirtió en una de las periodistas referente de los derechos de las mujeres en Argentina. Desde su mirada sensible, logró que esa mitad de la población del país ocupe un lugar en los medios de comunicación. Hoy, con el aval de la experiencia y el camino recorrido, presenta su nuevo libro Maltratadas, en el que insiste sobre la necesidad urgente de destinar presupuesto y aplicar acciones integrales, desde el Estado, para combatir la problemática social de la violencia machista.
Nació en Lomas de Zamora y allí mismo, decidió estudiar periodismo. Realizó sus primeras prácticas en diarios y radios comunitarias, hasta que a los 21 años, ingresó a Página 12 a través de una beca con la facultad. Con los temas de género, se fue vinculando a través de las vivencias dentro del seno familiar. Su madre creó la fundación Propuesta para víctimas de violencia de género. En su casa, su padre y su madre transmitieron a sus cuatro hijxs valores en relación a la sensibilidad hacia los demás. “Mi hogar ha sido un hogar de relaciones muy democráticas e igualitarias en términos de varones y mujeres. Podría decirte que hoy mi padre cocina, hace las compras y eso mis hermanos también lo hacen y son padres que se hacen cargo de la crianza de sus hijos”, cuenta Mariana en una entrevista vía Skype con revista superficie y El Género en Plural.
El ofrecimiento de la editorial para publicar el libro llegó a mediados del año pasado. Mariana decidió sistematizar toda la información que venía recolectando a partir del interés por los casos, por la problemática de la violencia de género y por el avance en políticas públicas sobre las deudas todavía pendientes. En el proceso, entrevistó a mujeres víctimas, profesionales, varones maltratadores y especialistas.
Con prólogo de Eva Giberti, el libro aborda la problemática a partir de los mitos que sostienen la violencia en la pareja. En cada capítulo se desmitifican las frases como “la violencia es cosa de pobres”, “solo le pasa a las mujeres sumisas e ignorantes” o “no hay golpes, no hay violencia”. Al mismo tiempo, se plantea el rol de los medios de comunicación en el abordaje de la temática. “La idea del libro es que pueda servir como un material para personas que están atravesando por esta situación, para especialistas, y para que se debata en las universidades”.

¿Cuál es tu crítica acerca del rol del Estado y la Justicia? ¿Por qué siguen ocurriendo los casos de violencia?
Hay luces y sombras. Se ha avanzado mucho en términos de legislación, como es la ley 26.485 de protección integral a las mujeres en todos los ámbitos de sus relaciones interpersonales. Pero falta presupuesto para implementarla, falta un plan nacional que articule políticas a nivel nacional con las provincias y los municipios, porque no es solo un problema que interpela al gobierno nacional. Por el otro lado vemos que desde la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema se vienen realizando capacitaciones, talleres específicos para sensibilizar y capacitar a los funcionarios de la justicia en relación a la perspectiva de género y a la problemática de la violencia, pero vemos que estos cursos no son obligatorios todavía, no llegan a todos los estamentos. Se están realizando capacitaciones a funcionarios a agentes de la policía federal, a quienes se están formando en el ámbito de Buenos Aires, pero no ocurre lo mismo con las policías provinciales. Entonces, lo que se observa es que depende de quién se enfrenta a un caso o a una denuncia será la respuesta. Todavía no hay protocolos claros de atención y eso es un reclamo puntual, porque las mujeres enfrentan rutas críticas cuando deciden denunciar, y pueden encontrar todavía prejuicios en las comisarías o en el mismo funcionario. Por un lado la justicia de familia es la que dispone las medidas cautelares de protección como aquellas que tienen que ver con la exclusión del hogar o la prohibición de acercamiento, pero las causas que tienen que ver con lesiones o con amenazas van por vía de la justicia penal y muchas veces están desconectadas y entonces cada vez que la mujer hace la denuncia va a la fiscalía de turno y quedan como hechos aislados; no hay conexión de que es el mismo hombre el que está ejecutando esas conductas agresivas. Todavía la justicia muchas veces no toma dimensión del riesgo al que está expuesto una mujer cuando denuncia una amenaza, se minimiza. De todas formas, también hay que señalar que cada vez más se están viendo fallos y decisiones judiciales que incorporan la perspectiva de género, que tienen en cuenta los tratados internacionales de derechos humanos sobre la protección de las mujeres, puntualmente. Pero son avances lentos. Lamentablemente, todavía lo que falta es que sea un tema prioritario de la agenda política, con respuestas efectivas, eficaces, articuladas de los distintos sectores para las mujeres que se encuentran en esa situación.

En Misiones, ocurrieron cuatro femicidios en lo que va del año. En 2013 fueron 12 femicidios y la mitad había realizado una denuncia o tenía medida cautelar. Es decir, hubo un aviso previo de parte de la víctima. Es justamente la falta de articulación con los organismos lo que está fallando.
Sin dudas, creo que lo que falta es articulación y presupuesto para dar respuestas efectivas. Si es necesario más refugios para las situaciones de emergencias y subsidios para que las mujeres puedan tener autonomía económica. Creo que hay que pensarlo como un tema integral en relación a las respuestas.

¿Pensas que el libro puede transformar o mejorar esta situación de alguna manera?
El libro es un pequeño aporte como el que hacen mujeres y varones de distintos ámbitos preocupados por esta temática cada cual en su territorio. Soy periodista y de alguna forma lo que planteo con el libro es la posibilidad de reflexionar, de poner en agenda esta temática, de incluir visiones distintas desde diferentes especialistas y lo que pretendo con el libro es sumar, para reflexionar y pensar cuáles son las respuestas más efectivas porque es un tema complejo.

¿Cuál debería ser el aporte desde el periodismo? ¿Por qué la importancia de construir las noticias con una mirada de género?
La perspectiva de género debería ser un estándar de calidad dentro del periodismo y no una especialización. En relación, puntualmente, a la cobertura de los casos o los hechos de violencia de género, creo que como comunicadores tenemos que visibilizar la problemática, señalar siempre que no son casos policiales o aislados sino que responden a una matriz social que se basa en el machismo por el cual todavía hay desigualdad en las relaciones entre varones y mujeres, y ese es el caldo de cultivo para que se genere esta violencia hacia las mujeres en las relaciones de pareja, en las que hay hombres que consideran a la mujer que dicen amar como parte de sus posesiones al punto que se apropian de su vida y en los casos más extremos, las matan. Creo que lo importante es no quedarse en el morbo, en cómo ocurren estos hechos, sino plantear e interpelar a los funcionarios públicos en relación a la necesidad de mayores políticas públicas, debatir cuáles pueden ser las más efectivas y creo que en ese sentido siempre es importante dar teléfonos, lugares de asistencia cuando uno o una se refiere a esta temática en los medios de comunicación. Tal vez en ese instante, una mujer no se identificó como víctima o no sabía dónde recurrir, porque muchas veces se quedan por miedo o por no saber dónde empezar a pedir ayuda, porque se sienten aisladas, porque piensan que la reacción del agresor puede ser mayor si piden ayuda o si denuncian y creo que es importante como medio de comunicación también brindarles ese servicio.

¿Cuándo empezaste a tratar estos temas, siempre lo hiciste con libertad o tuviste que enfrentarte a los prejuicios de jefes y editores?
Trabajo en medios en los cuales tengo absoluta libertad y acompañan estas temáticas, la agenda de los derechos de las mujeres tanto en Página 12 como cuando me he desempeñado en programas de la televisión pública. Se que es una dificultad muchas veces porque se piensa que son temas secundarios o que son temas de mujeres, pero yo no he tenido particularmente esa dificultad, todo lo contrario. En los medios en los cuales me desempeño tengo el acompañamiento editorial porque hay que pensar que esta problemática es un tema de salud pública y de derechos humanos, y desde ese lugar siempre la enmarco.

¿Y cómo ves al periodismo hoy? ¿cómo se abordan las temáticas de género?
Hay de todo. Creo que no se puede generalizar. Por un lado, podemos decir que han habido avances. Los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres en relaciones de pareja cada vez se mencionan menos como crímenes pasionales, y afortunadamente, se habla más de femicidios, y eso marca un trabajo que venimos haciendo desde la Red Par (periodistas de Argentina en red por una comunicación no sexista), que somos periodistas de distintos puntos del país que venimos trabajando justamente en mejorar la cobertura de los casos de violencia de género desde una perspectiva de derechos y ese es uno de los aspectos; dejar de lado la idea de que es un amor en desborde o que la amaba tanto y por eso la mato, que es de alguna forma lo que transmite la idea del crimen pasional. Creo que hay una mirada más sensible y más atenta en relación a la cobertura. Pero nos encontramos con casos en los que se exacerbar el morbo, pero yo soy optimista, creo que ha mejorado la mirada del periodismo en relación a estos temas y hay un mayor compromiso.

Teniendo en cuenta que las cifras de violencia y femicidios aumentan, ¿en algún momento de tu carrera te sentiste frustrada?
No, al contrario es un desafío. Si estoy involucrada en estas temáticas es porque realmente me preocupan y apuesto a una sociedad más igualitaria y libre de todas las violencias, y particularmente de las violencias machistas. Creo que hay que seguir trabajando, que el aporte que podemos hacer los y las periodistas es poner el tema en agenda de los medios de comunicación para que los decisores políticos tomen conciencia del alcance y la gravedad de este tema.

¿Qué temas en relación a las mujeres te parece que falta visibilizar en la agenda mediática?
La problemática del aborto inseguro particularmente la vengo siguiendo hace varios años, pero aparece esporádicamente y todavía falta que se debata en el Congreso una ley que despenalice y legalice el aborto en la Argentina en las primeras 12 semanas de gestación, esto tiene que ver con una deuda pendiente de la democracia. Y creo que un tema que está entrando incipientemente en la agenda de los medios y en la agenda de quienes toman decisiones políticas es el de los cuidados, que serían las políticas públicas entorno a quien se hace cargo de los cuidados de los niños, las niñas, los adultos mayores, los enfermos que siempre son tareas que recaen mayoritariamente sobre las mujeres, es un trabajo invisible y que hay que empezar a plantear: qué respuestas desde el Estado se van a dar para permitir que las mujeres puedan desarrollar otras tareas y que sea más igualitario el reparto en el interior de la familia.

Volviendo al libro, también realizaste entrevistas a varones violentos ¿qué pudiste observar desde ese punto?
El libro apunta desarmar los mitos, y uno de los mitos instalados es que “los hombres son violentos por naturaleza”. Para este libro yo volví a las preguntas básicas: por qué un hombre le pega a una mujer que dice amar, por qué las mujeres se quedan en estas relaciones y demoran tantos años a veces en pedir ayuda. Entorno a los varones que ejercen violencia contra sus parejas, consulté a especialistas que vienen desarrollando algún tipo de dispositivo terapéutico para tratar de modificar las conductas. Lamentablemente, todavía hay poco en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, en el Hospital Álvarez hay dentro del servicio de salud mental hay un dispositivo que dura un año y hay otro que es más corto, porque la justicia los está enviando como parte de la aproveishon a estos dispositivos que a veces duran seis meses con un encuentro semanal y lo que apunta solamente es que tomen conciencia de que son violentos, pero no ha cambiar sus actitudes. Si continúan en estos grupos de ayuda mutua coordinado con especialistas durante un año es posible que pueda cambiar esta conducta. Lo que pasa es que la deserción es muy alta, entonces no alcanza, no sirve. El planteo y el debate ahora dentro del feminismo y del movimiento de mujeres es si hay que invertir dinero en esto cuando el presupuesto es escaso para los dispositivos de protección de las mujeres. Pero debería ser necesario todo, hoy. Hay un 30 por ciento de los varones que ejercen violencia que son psicópatas, en ese sentido los especialistas dicen que frente a ellos es muy difícil lo que se puede hacer porque no hay empatía con la víctima. Pero bueno... yo creo que hay que apuntar a las dos patas.

¿Hasta dónde te gustaría que llegue Maltratadas?
Creo que el libro está pensado para el público en general, para las mujeres que están atravesando por esta situación, pero también para otras personas que quieran interesarse y entender, hay mucho prejuicio entorno a la violencia de género en las relaciones de pareja. Pero también creo que es fundamental y me encantaría que docentes pudieran utilizarlo para trabajar la prevención de los noviazgos violentos, hay un capítulo específico sobre esta temática. A colegas periodistas que les pueda interesar para entender más de qué se trata la temática y pensar las coberturas desde una perspectiva de derechos, creo que es un libro que se puede utilizar en quienes se están preparando y estudiando en la universidad, podría aportar un granito para sumar a la reflexión y a pensar las respuestas que puedan ser más efectivas y apropiadas para brindar protección.

* Mariana Carbajal (45) es licenciada en periodismo. Trabaja en la sección Sociedad de "Página 12". Es autora los libros "La seducción permanente. Verdades y mentiras de la cirugía estética" y "El aborto en debate, aportes para una discusión pendiente". Ha recibido el "Premio Personalidades y Organizaciones Argentinas Destacadas en la Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Mujeres", otorgado por la Banca de la Mujer del Senado de la Nación; "Premio Nacional de Periodismo Responsable"; "Premio Lola Mora" en los rubros de Prensa Gráfica y Televisión, que entrega la Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el "Premio "Dignidad", otorgado por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.