La periodista Mariana Carbajal acaba de publicar su último
libro Maltratadas. En una entrevista con revista superficie y El Género en Plural, brinda detalles
sobre el contenido, analiza la realidad mediática entorno a la temática de
género y reflexiona sobre las políticas estatales para la protección de la vida
de las mujeres en Argentina.jueves, 20 de marzo de 2014
“Todavía la Justicia minimiza la denuncia de una mujer”
La periodista Mariana Carbajal acaba de publicar su último
libro Maltratadas. En una entrevista con revista superficie y El Género en Plural, brinda detalles
sobre el contenido, analiza la realidad mediática entorno a la temática de
género y reflexiona sobre las políticas estatales para la protección de la vida
de las mujeres en Argentina.viernes, 7 de marzo de 2014
Día internacional de las mujeres // Por las Marías que luchan a diario
https://www.youtube.com/watch?
domingo, 29 de diciembre de 2013
YA SALIÓ EL NÚMERO 5 // Tema: pobreza y género

La pobreza desde un enfoque de género
Antes de culminar 2013, los y las invitamos a reflexionar sobre la realidad que nos atraviesa. La revista El Género en Plural vuelve para abordar un tema complejo y necesario: género y pobreza.
En esta edición número cinco, podrán encontrar notas de opinión, artículos de análisis, entrevistas e historias de vida en relación a la temática.
En esta oportunidad contamos con la participación de Virginia Franganillo, del Observatorio de Género y Pobreza de Argentina, quien explica desde diferentes enfoques el concepto de "feminización de la pobreza".
También, Alicia Rivas, periodista y comunicadora de Misiones, realiza un balance a un año de la absolución de María Ovando. Y a su vez, María, la protagonista, nos brinda una entrevista sobre su vida en la actualidad.
Asimismo, la magister Graciela Serrani, explica sobre las posibilidades de salir de la pobreza desde la conjunción del capital social y el capital financiero, a partir de experiencias concretas de emprendurismo.
Por último, la fotógrafa y flamante ganadora del premio Arandú, Natalia Guerrero, nos regala una imagen y cuenta, en una breve entrevista, acerca del sentido de su profesión.
sábado, 13 de abril de 2013
Se publicó el cuarto número de la revista // Compartimos los links para descargar
El equipo del Centro de Estudios y Promoción de la equidad de género Flora Tristán tiene el agrado y el orgullo de presentarles el cuarto número de la revista El Género en Plural. Este espacio abierto, participativo, comunitario y colectivo está creciendo mes a mes y en esta edición homenajeamos a las mujeres trabajadoras en el marco del día que se conmemoró enmarzo.
En este número, encontrarán información, relatos, historias de vida y fotografías para compartir, debatir y analizar.
- Para leer, descargar o imprimir el último ejemplar de la revista ingresar a:
http://es.scribd.com/doc/135563380/Revista-n%C2%BA4-El-Genero-en-Plural-Marzo-Abril-2013
- También podrás acceder a los números anteriores:
Nº1: http://es.scribd.com/doc/135576694/Revista-n%C2%BA1-El-Genero-en-Plural
Nº2: http://es.scribd.com/doc/135578823/Revista-n%C2%BA2-de-El-Genero-en-Plural-marzo-2012
Nº3: http://es.scribd.com/doc/135577479/Revista-El-Genero-en-Plural-N%C2%BA-3-agosto-2012
viernes, 31 de agosto de 2012
Salió el tercer número de la revista
viernes, 9 de marzo de 2012
Presentamos el segundo número de El Género en Plural
En el primer número de la revista, presentamos la idea general de la misma, esbozando la importancia que tiene el divulgar cuestiones y temas que nos permitan pensar el orden social desde una mirada de género. Entendemos que existen diferencias que se transforman en desigualdades y “marcan” a los sujetos y sus posibilidades de vida (a algunos más que a otros). Esta naturalización de las desigualdades tiene como consecuencia la violación de derechos y la imposibilidad de efectivizar protecciones para todos, todas y todxs. Hemos abordado la cuestión de la violencia de género y en esta edición queremos detenernos a pensar la dimensión de los derechos sexuales y reproductivos.
Porque, en nuestro país:
Las estadísticas oficiales nos dicen que las enfermedades de transmisión sexual aumentan día a día y el SIDA abarcando a más de 120000 personas. Las mujeres constituyen una mayoría entre los infectados siendo las jóvenes y adolescentes el grupo de mayor vulnerabilidad (la relación es 6 mujeres por cada varón portador de HIV). Este proceso se denomina feminización de la epidemia.
Las redes del crimen organizado que sostienen la trata de personas, tienen en los fines de la explotación sexual de niñas, niños y mujeres su blanco principal
Hay 500.000 abortos y una mujer pobre muere por día a causa de estas prácticas clandestinas
El fenómeno de las madres niñas, los incestos y los abusos sexuales crecen asombrosa y sostenidamente.
288 femicidios directos se han registrado el año pasado.
Estos temas constituyen problemas de todos, están en la agenda pública, en el abordaje de las políticas públicas y en los movimientos sociales. Es necesario consolidar el camino iniciado y fortalecer un debate serio de lo que nos pasa como sociedad y hasta donde estamos dispuestos a tolerar estas flagrantes violaciones a la humanidad y a la democracia.
Podrán descargar el documento a través de este link:
Se agradece la difusión
Los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos
Por Gisela Spasiuk y Zulma Cabrera
Pensar cuestiones de igualdad de género es pensar en las negaciones o ausencia de derechos a las que se ven expuestas principalmente las mujeres por su sexo y que se reflejan en carencias, problemas, necesidades concretas y particulares. Ver los procesos sociales desde esta mirada es reconocer la falta de acceso a recursos materiales y bienes concretos para la manutención y el sostenimiento diario (acceso a la propiedad, ingresos, créditos, salud y educación); pero también centrarse en las posibilidades de ampliar capacidades para enfrentar esas condiciones de vida (autonomía, autoestima, empoderamiento, tiempo libre, libertad de movimiento, decisión, participación), asimismo se trata de revisar el papel del estado, de la sociedad y sus instituciones que perpetúan tanto las desigualdades de género como la pobreza.
La lucha feminista y social denuncia que a las mujeres se nos impone la sexualidad exclusivamente para la reproducción y como problema “personal”. La sexualidad, entonces es un campo de ejercicio de poder que sostiene la deshumanización de las mujeres y refuerza la arbitrariedad y el abuso sobre ellas. Esto da lugar a la ubicación de las mismas como cosas, desvirtuando su lugar de sujetos de derecho. Se justifica así el no respeto por su integridad corporal, por su libertad, por sus deseos y necesidades. La lucha por revisar, ampliar y concretar los derechos de las mujeres (entre otros grupos y sujetos excluidos), formalmente reconocidos, es un terreno de disputa y argumentaciones respecto de cuáles necesidades humanas se reconocen como aceptables por los que tienen poder[1] o mejor aún por el conjunto de la sociedad.
Los derechos sexuales y reproductivos son un conjunto de derechos humanos inalienables que habilitan a toda persona a relacionarse y conformar parejas libremente; a decidir tener o a no tener hijos, cuantos y con qué frecuencia, y bajo qué condiciones personales o de pareja se toma tal decisión; sin violencia, sin coacción ni discriminación de ningún tipo sobre su propia sexualidad. Además prevén que estas decisiones y libertades se ejerzan de modo protegido, sin temores y sin consecuencias para la salud física y emocional.
Así, sexualidad y reproducción constituyen dimensiones básicas del desarrollo personal, y de la salud individual y colectiva. La salud es un derecho humano esencial, por esto los derechos sexuales y reproductivos también lo son. Es innegable que las mujeres comprometen su cuerpo en la gestación, el parto y el puerperio, y están afectadas por los embarazos, especialmente si éstos no son planificados, como también por las violaciones y los abusos. No es posible que en pleno siglo XXI, con el avance de la ciencia y de las protecciones estatales las mujeres mueran por causas evitables vinculadas al embarazo, parto o puerperio, o por otras cuestiones como la exposición a prácticas sexuales no consentidas, sin protección (con sus efectos secundarios como las infecciones). Permitir que las mujeres tengan autonomía y decisión sobre sí mismas y sobre sus cuerpos, hace posible la existencia de familia(s) más saludables en una sociedad también más vivible.
Estas cuestiones están en nuestro país con su correlato en las discusiones y avances de la agenda legislativa y de las políticas públicas: el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable (Ley Nº 25673/03), el Programa Nacional de Educación Sexual Integral (Ley Nª 25160/06), el matrimonio igualitario (Ley N°26618/09 y decreto 1054/10), el Protocolo de Atención en hospitales públicos frente al aborto no punible, entre otras concreciones y otros temas, aún en tratamiento (ley de despenalización del aborto). El Estado nacional ha comenzado a posibilitar medios para facilitar el ejercicio de éstos derechos básicos, de forma universal y gratuita. Desde su inalienable autonomía, es necesario que garantice llegar a un consenso con eje en el bien común, que instituya un orden de justicia para todxs por igual. Esto implica poner límites a la situación caótica provocada por las violaciones a los derechos sexuales y reproductivos. Y es nuestra tarea militante acompañar de modo argumentado y sostenido el debate y su defensa.
Kate Millet en su texto “Los Derechos Sexuales y Reproductivos son los más humanos de los derechos” sostiene y expresa claramente que “cuando hoy todavía resulta imperceptible el dominio sexual; éste es quizás la ideología que más profundamente arraigada se halla en nuestra cultura por cristalizar en ella el concepto más elemental de poder”.
